Desarrollar habilidades de reencuadre requiere práctica y autoconciencia. Una forma de comenzar es reflexionar sobre situaciones pasadas que se percibieron como negativas y tratar de identificar cómo podrían haberse reencuadrado.
Cuestiona tus pensamientos: Una vez que hayas identificado tus pensamientos negativos, cuestiónate si estos pensamientos son realmente ciertos o si existe otra forma de ver la situación. Piensa en pruebas o evidencias que apoyen o refuten tus pensamientos.
-Reinventarme profesionalmente, analizar mis talentos y capacidades y armar mi marca particular (todos la tenemos aunque no sepamos de que va el tema)
Las técnicas de reencuadre son herramientas psicológicas que permiten cambiar la perspectiva desde la cual se observa una situación, evento o emoción. Este enfoque, desarrollado en gran parte por el psicólogo Martin Seligman, se basa en la premisa de que la forma en que interpretamos nuestras experiencias influye significativamente en nuestro bienestar emocional y mental.
Por supuesto que inicialmente esto es así. Con el reencuadre no se busca ‘mirar para otro lado’ ni negar las emociones menos agradables. Simplemente ayuda a que, una vez pasado el tiempo de asimilación de esa situación, no nos quedemos anclada en ella.
Para las personas exitosas no existe el fracaso, ellos lo reencuadran como aprendizaje. El segundo tipo de reencuadre es de contexto. Para las personas exitosas, un contexto de crisis lo ven como campo de posibilidades. Para ellos las dificultades son oportunidades porque si las resuelven consiguen ganancias.
Leer sobre las historias de personas que superaron desafíos mediante el replanteamiento puede ser una fuente de inspiración y motivación.
Dormir puede ser un puente que te conecté con la Divinidad, un espacio donde visionar desde una percepción completa e integrada.
Depende de la intensidad del dolor. Las situaciones cotidianas pueden replantearse por uno mismo con técnicas sencillas.
Antes ese tipo de situaciones las personas pueden entrar en un bucle de negatividad que les frene en su vida no dejándoles avanzar. Con el reencuadre se invita a evaluar ese suceso con otros ojos donde haya otras perspectivas posibles, incluso positivas.
En otras palabras, reencuadrar consiste en darle una nueva etiqueta a lo que experimentamos. En lugar de aferrarnos a definiciones limitantes y dolorosas, podemos reconstruir la historia a través de una lente más compasiva y solidaria.
Te sientes muy mal, esta situación ha trastocado tus planes y ahora ya no consigues centrarte en tu labor. Empieza a ver la situación desde otro prisma. Deja a un lado tu cara más catastrofista para aprender una lección: es cierto, quizás estoy siendo demasiado perfeccionista y no puedo tenerlo todo tan controlado con el tiempo y presupuesto del que disponemos. Esta es una nueva oportunidad para demostrarle a mi jefe que sé adaptarme a las situaciones.
Cuando el objetivo o el estado deseado constituyen el foco de la recogida de información a menudo surgen las soluciones, incluso sin haber llegado a comprender plenamente el estado-problema.
Estoy cada vez más convencida de que el alma utiliza al cuerpo para enviarnos mensajes sobre nuestra trayectoria. Una especie de llamada read more de […]